lunes, 31 de julio de 2017

Reseñas HdC: Breve historia de todos los que han vivido

(Esta entrada se publicó primero en Hablando de Ciencia.)


Breve historia de todos los que han vivido
Autor: Adam Rutherford
Editorial: Pasado y Presente
Colección: ENSAYO
Año: 2017
Páginas: 348
ISBN: 9788494619359
PVP: 29 €



SINOPSIS
Esta es una historia sobre ti. La historia de quién eres y cómo has llegado a ser quien eres. Tu historia es única; como lo es la del resto de 10 billones de humanos que alguna vez respiraron. Adam Rutherford, genetista de la Universidad de Londres, ha escrito un libro divertido, apasionante y lúcido que abre las puertas a concebir nuestra existencia de un modo nuevo y fascinante. Nuestro genoma no debe leerse como un manual de instrucciones sino como un poema épico. Con un lenguaje sencillo y emotivo, Rutherford consigue explicar en qué consiste la mayor revolución científica a escala humana de la historia de la humanidad.

Sin duda este libro se convertirá en un clásico de la divulgación científica como lo fueron los libros de Stephen Jay Gould o los de Richard Dawkins.

RESEÑA
He leído con gran placer el último libro del genetista británico Adam Ruherford, publicado por la editorial Pasado & Presente, Breve historia de todos los que han vivido. Este libro explica, de forma amena y rigurosa, la épica historia que se oculta en nuestros genes, escrita en el ADN. Hasta hace unos años, el estudio de nuestros antepasados estaba limitado al hallazgo de huesos y otros restos que dejaron durante su vida; ahora, en cambio, podemos recomponer la información genética de los neandertales que vivieron hace cientos de miles de años. A partir de su ADN, podemos saber cosas que de otro modo jamás conoceríamos; por ejemplo, cómo experimentaba un neandertal los olores. La cantidad de datos que está generando esta nueva ciencia es apabullante. Como afirma el autor en el prólogo,
El ADN se ha convertido en la más moderna herramienta del taller del antropólogo. Esta molécula ha revolucionado en gran medida nuestra comprensión de la historia humana y de una forma sin precedentes, todo en el curso de un par de décadas escasas al principio de este siglo XXI. La imagen que hoy tenemos de cómo hemos llegado a ser quienes somos es más detallada que nunca antes, y todavía nos queda mucho camino por recorrer.
Un libro erudito, estimulante y divertido, plagado de historias fascinantes, que estoy seguro que te sorprenderá, si como es mi caso no eres un experto en el tema.

Rutherford, en una imagen de su web | Fuente

Adam Rutherford es un escritor y divulgador científico británico. Estudió genética en el University College de Londres y, mientras escribía su tesis sobre la evolución de la vista, formó parte del equipo que identificó la primera causa genética de una forma de ceguera infantil. Ha sido autor y presentador de varios programas premiados en la BBC, incluyendo Inside Sciencie, The Cell y Playing God. También es colaborador habitual en las páginas de ciencia de The Guardian. Su primer libro, Creation (2013), sobre el origen de la vida y la biología sintética, recibió grandes elogios de la crítica y fue nominado al Wellcome Book Prize. Breve historia de todos los que han vivido es su primer libro publicado por Pasado & Presente.

Creation, la ópera prima de Rutherford | Fuente

El libro consta de siete capítulos, divididos en dos partes, "Cómo llegamos a ser quienes somos" (los tres primeros capítulos) y "Quiénes somos ahora" (los cuatro siguientes capítulos). La primera parte de este libro trata de cómo se está reescribiendo el pasado con la ayuda de la genética, desde los tiempos remotos en que había al menos cuatro especies humanas sobre la Tierra, hasta los reyes de la Europa del siglo XVIII. La segunda se centra en quiénes somos en la actualidad y lo que nos dice el estudio del ADN sobre familias, salud, psicología, raza, etc...así como lo que nos pueda deparar el futuro.

Tras una exquisita introducción, se inicia el capítulo 1, "Salidos y movidos" dejando claro que "todos somos eslabones perdidos. Del mismo modo que no hubo un momento preciso en el que comenzó la vida, no hubo un momento de creación que diera origen a nuestra especie". A partir de aquí, el autor empieza a rastrear en el origen y evolución del Homo sapiens. Gracias a los modernos análisis de ADN antiguo, el árbol evolutivo perfectamente ramificado de hace unas décadas se ha transformado hoy en una imagen mucho más difuminada, con diversas especies humanas que se cruzaron unas con otras. Un dato significativo: nuestro propio ADN contiene un 2,7 % de ADN neandertal, fruto de las relaciones sexuales que mantuvimos con ellos hace decenas de miles de años.

El capítulo 2, "La primera Unión Europea", relata la historia de los europeos, a partir de la llegada del Homo sapiens a este continente desde África hace unos 60.000 años. Estos primeros europeos fueron cazadores-recolectores, hasta que, hace unos 10.000 años, se empezó a extender la agricultura. Esta transición a una vida más doméstica supuso un cambio tan profundo que influyó en nuestros genes. También en ellos podemos rastrear algunas de las características que nos definen, como la piel clara o la tolerancia a la lactosa de adultos, y por qué algunos son rubios con ojos azules mientras que otros son pelirrojos. El autor analiza el caso concreto de Gran Bretaña e Islandia; en este último país solo ha habido 35 generaciones de islandeses, "lo que la convierte en un paraíso para los genetistas".

El capítulo 3, "Cuando fuimos reyes", nos cuenta varias famosas historias en las que el ADN ha tenido mucho que decir. Resulta curioso leer que Carlomagno es antepasado de todos los europeos de la actualidad, lo mismo que cualquier europeo que viviera en el siglo X. No recordaba la historia de Ricardo III, cuyo cuerpo se identificó en 2014 gracias al ADN, convirtiéndose en "la persona más antigua inequívocamente identificada en la muerte". Otra historia interesante, en especial para los españoles, es la de la Carlos II, cuyo coeficiente de endogamia era similar al del hijo de dos hermanos. Por el contrario, hay también casos en los que se realizan afirmaciones extraordinarias basadas en el ADN y que resultan ser completamente falsas. Es el caso de la supuesta identidad de Jack el Destripador, que en septiembre de 2014 saltó a las portadas de los periódicos y, sin embargo, "es una fantasía forense de principio a fin".

La segunda parte del libro se abre con el capítulo 4, "El fin de la raza". El autor, que sufrió algún episodio de racismo en su infancia -su madre es india-, afirma que "no hay elementos genéticos esenciales de ningún tipo particular de personas que podamos identificar como «raza». Por lo que respecta a la genética, la raza no existe". Desconocía la importancia de Francis Galton, primo lejano de Charles Darwin que hizo numerosas aportaciones a diversos campos científicos; entre ellas, inventó la eugenesia. Por último, me ha sorprendido leer que "genéticamente, es más probable que dos personas negras sean distintas entre sí que una persona negra respecto a una blanca". En efecto, el 85 por ciento de la variación genética humana se da dentro de los propios grupos raciales, no entre ellos.

El capítulo 5, "El más extraordinario mapa jamás producido por la humanidad" se centra en el Proyecto Genoma Humano (PGH), cuyo objetivo era identificar las 3.000 millones de letras de ADN que forman el material genético humano. Se trata del "proyecto más grande, más ambicioso y más caro de la historia de la biología". Por supuesto, secuenciar el genoma humano no significa entender cuál es la función de cada uno de los genes. En ese sentido puede que los avances estén siendo más lentos de lo esperado, aunque si echamos la vista atrás los más destacados genetistas mundiales ni siquiera sabían cuál era el número de genes de los humanos hace menos de 20 años.

El capítulo 6, "Destino", plantea si los genes pueden determinar el comportamiento de un ser humano, hasta el punto de anular el libre albedrío. Aunque es un tema complejo, la conclusión del autor es que no se puede imputar a la genética la criminalidad de una única persona, igual que no podemos saber su tendencia política o sexual por analizar su genoma. En la práctica, la influencia de los genes en nuestro comportamiento es prácticamente despreciable, a pesar de los titulares que encontramos en los medios de comunicación. "La herencia es un juego de probabilidades, no de destino", afirma el genetista británico.

El séptimo y último capítulo, "Una breve introducción al futuro de la humanidad", sirve para analizar la posible evolución de nuestra especie. ¿Quiere esto decir que todavía estamos evolucionando? La respuesta es rotunda: sí. "Nuestro ADN cambia con el tiempo, con cada generación. La mayoría de estos cambios son sutiles, muchos triviales. Algunos son especialmente interesantes". Por ejemplo, algunas mujeres son capaces de ver cuatro colores en lugar de los tres habituales, aunque se desconoce cuál puede ser la ventaja de ello. Otra cosa distinta es saber si nuestra actual evolución está experimentando alguna forma de selección. Como se suele decir en estos casos, es difícil hacer predicciones, especialmente del futuro.

El autor continua ya con un breve epílogo y los agradecimientos, a los que le siguen las preceptivas referencias y lecturas adicionales (muy completas, lo cual siempre es de agradecer), el glosario y el índice alfabético, que ahora sí pone el punto y final a este gran libro. Poco más que decir, salvo que lo tiene todo para despertar el interés de un amplio público. Muy recomendable. 

martes, 23 de mayo de 2017

Reseñas HdC: El Gran Cuadro

(Esta entrada se publicó primero en Hablando de Ciencia.)

EL GRAN CUADRO. Los orígenes de la vida, su sentido y el universo entero.
Autor: Sean Carroll
Editorial: Pasado y Presente
Traductor: Antonio Iriarte
Colección: ENSAYO
Año: 2017
Páginas: 519
ISBN: 9788494619311
PVP: 35 €


SINOPSIS
Sean Carroll, cosmólogo y físico estadounidense de gran proyección mediática, pretende con esta obra aportarnos una nueva manera de abordar las grandes preguntas de la humanidad: ¿Por qué existimos? ¿Cuál es la finalidad de la existencia? ¿Qué podemos saber acerca del universo y de nosotros mismos? ¿Cómo pensamos y decidimos? 

Esta absorbente mezcla de física, filosofía, humanismo y rigor científico abre nuestras capacidades intelectuales en la búsqueda de un nuevo marco de referencia, una gran visión amplia e inclusiva: el naturalismo poético.

RESEÑA
Tenía mucha ganas de leer el nuevo libro del eminente físico teórico Sean Carroll, del que todavía recuerdo un artículo que publicó en la revista Investigación y Ciencia sobre el origen cósmico de la flecha del tiempo allá por 2008. En esta ocasión, y gracias a una cuidada edición publicada por Pasado & Presente, Carrol nos explica la historia del universo, las partículas y fuerzas que lo componen, y cómo, a partir de estas, pudo surgir una vez la vida. Todo ello conforma el "gran cuadro" al que alude el título del libro.

Pero ahí no termina la cosa. El otro objetivo del libro queda más cerca del ámbito filosófico que del científico, pues el autor pretende, en sus propias palabras, "ofrecer un poco de terapia existencial". Y continúa en el prólogo afirmando que:
Somos pequeños; el universo es grande. No viene con un manual de instrucciones. No obstante, hemos descubierto un asombroso montón acerca de cómo funcionan las cosas en la práctica. Aceptar el mundo como es, hacer frente a la realidad con una sonrisa y convertir nuestras vidas en algo valioso, resultan una clase distinta de reto.
El gran cuadro es un libro donde, además de física, química y biología, podemos aprender filosofía de la mano de Descartes, Kant o Wittgenstein. Un libro erudito y ambicioso, escrito con un lenguaje claro y poco pretencioso, que resulta sincero y transmite serenidad. Si quieres saber cómo la visión científica del mundo es capaz de enriquecer nuestra comprensión del universo y hasta de nosotros mismos, no dejes de leer El gran cuadro.

Sean Carroll, en 2017 | Fuente
Sean Carroll (Filadelfia, 1966) es físico teórico y profesor investigador en el Instituto Tecnológico de California (el mítico Caltech). Sus actuales líneas de investigación se centran en la cosmología: materia oscura, energía oscura, simetrías del espacio-tiempo y origen del universo. También se ha interesado por los cimientos del la física cuántica, la flecha del tiempo y posibles modificaciones de la relatividad general. Colabora con diversas revistas de ciencia y suplementos como NatureThe New York TimesSky & Telescope y New Scientist. Ha aparecido en los programas televisivos El universo de Canal Historia, Secretos del universo con Morgan Freeman en DMax y en el programa satírico The Colbert Report. Desde 2010 es miembro de la American Physical Society; en 2015 ganó el premio Andrew Gemant, y un año más tarde la prestigiosa beca de investigación Guggenheim. Es autor de La partícula al final del universo (2013) y Desde la eternidad hasta hoy (2015). El gran cuadro es su primer libro editado en Pasado & Presente.

Después del prólogo, el libro se divide en seis grandes partes, con un total de cincuenta capítulos: COSMOS (ocho capítulos), COMPRENDER (diez capítulos), ESENCIA (nueve capítulos), COMPLEJIDAD (nueve capítulos), PENSAR (ocho capítulos) y PREOCUPARSE (seis capítulos). A estos hay que sumar un interesante apéndice aunque técnico sobre la integral de caminos de Feynmann, una sección que incluye las referencias de las citas y las fuentes usadas por el autor, para terminar con unas lecturas recomendadas muy jugosas.

En la primera parte del libro, COSMOS, el autor se pregunta por la naturaleza última de la realidad, y repasa las distintas formas que tenemos de hablar del mundo en su nivel más profundo. En concreto, Carroll se centra en el llamado naturalismo poético, la estrategia que recomienda para entenderlo todo y cuyo padre se considera al filósofo escocés David Hume. El naturalismo afirma que solo existe un mundo, el natural; las pruebas acumuladas a su favor en los últimos siglos así lo corroboran. Lo de poético nos recuerda que hay más de una forma de hablar del mundo, y que todas ellas deben ser coherentes entre sí; "el universo está hecho de historias, no de átomos", en palabras de la poeta Muriel Rukeyser.

En la segunda parte, COMPRENDER, Carroll explica la forma de proceder para intentar entender el mundo o, al menos, acercarnos cada vez más a la verdad. El autor se inclina por el enfoque bayesiano (llamado así por el matemático y reverendo Thomas Bayes), que se basa en determinar la probabilidad de un suceso en función a unos grados de creencia que se aplican a priori. Que no cunda el pánico, pues Carroll recurre a diversos ejemplos y cálculos que ayudan a asimilarlo. Lo importante es que "tenemos que estar dispuestos a aceptar la incertidumbre y el conocimiento incompleto, y estar siempre preparados para actualizar nuestras creencias conforme vayan apareciendo nuevas pruebas".

La tercera parte trata de la ESENCIA del mundo, donde se profundiza en las leyes fundamentales de la naturaleza. Una de ellas es la física cuántica, la teoría que gobierna el mundo subatómico. Aunque muchos de sus principios pueden chocar con nuestro sentido común, pocas teorías han superado con éxito tantos exámenes. O la llamada por Carroll "teoría del núcleo", conocida habitualmente como el modelo estándar de la física de partículas, la teoría que mejor describe las partículas y fuerzas que conforman la materia que nos rodea, los planetas, las estrellas y las galaxias. Aunque todavía queda mucho por saber acerca del funcionamiento del mundo, hay una cosa de la que podemos estar seguros: en él no tienen cabida la telequinesia, la astrología y tantos otros fenómenos psíquicos o paranormales.

La cuarta parte del libro, COMPLEJIDAD, es seguramente la que más me ha gustado. En ella intentaremos entender cómo puede surgir, a partir de las leyes de física, la complejidad del mundo que nos rodea. Según Carroll, la emergencia de estructuras complejas es una consecuencia natural de la tendencia del universo hacia un mayor desorden, de acuerdo con la segunda ley de la termodinámica. La culminación de este proceso es la vida misma. A medida que conocemos los mecanismos básicos de la vida, mejor encajan estos con los principios físicos fundamentales que rigen el universo. Otra conclusión importante es que "no somos la razón de la existencia del universo, pero nuestra capacidad de autoconciencia y reflexión ya hace que seamos especiales en él".

En la quinta sección, PENSAR, el autor se enfrenta al enigma de la conciencia humana, "una compleja interacción de muchos procesos que actúan en múltiple niveles". Como nos muestra el cosmólogo estadounidense, la neurociencia moderna ha logrado enormes avances en la comprensión del pensamiento en nuestros cerebros, pero todavía se nos escapan muchos detalles. El problema más arduo es filosófico: ¿la conciencia surge de átomos ordinarios que cumplen las leyes de la física? ¿O hay algo nuevo en ella más allá de lo puramente material? Todo apunta a la primera opción, aunque el debate no está completamente cerrado.

La sexta y última sección, PREOCUPARSE, es la más personal y quizás la más floja del libro. En ella, Carroll afronta lo que califica como "el problema más difícil de todos, el de construir sentido y valores en un cosmos carente de un propósito trascendente". Todos tenemos preocupaciones y miedos, deseos y aspiraciones, bien consecuencia de la evolución, nuestra educación o nuestro entorno. ¿Cómo podemos conciliar todo ello en nuestro fuero interno, y entre todos nosotros? Carroll nos facilita para ello su lista de diez consideraciones -que no mandamientos- para conseguirlo, del estilo de "siempre podemos hacerlo mejor" o "compensa escuchar". Como explica el autor
Todas las vidas son distintas, y algunas hacen frente a penalidades que otras jamás conocerán. Pero compartimos todos el mismo universo, las mismas leyes naturales, y la misma tarea fundamental de crear sentido e importancia para nosotros y para los que nos rodean en el breve tiempo del que disponemos en el mundo.
Y de esta manera tan poética, como no podía ser de otra manera, termina el libro de Sean Carroll. Un libro que me ha gustado y cuya lectura recomiendo a todos los amantes de la divulgación científica que también se sientan atraídos por la filosofía.



jueves, 20 de abril de 2017

El desafío científico 6 #edc6

Christina's worl (Andrew Wyeth, 1948) | Fuente

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Pues yo ya llevo tres desafíos seguidos que han resultado ser mucho más fáciles de lo que esperaba. Por eso he querido recuperar el poco crédito que me queda lo antes posible. Así que aquí estamos de nuevo con otro desafío científico, esta vez en el clásico formato de varias pistas para adivinar un personaje. Las pistas son las siguientes:
  1. Nació en una pequeña población que hoy tiene menos de 10.000 habitantes.
  2. Su padre fue físico y dio clases en la universidad.
  3. Participó en uno (y solo uno) de los famosos congresos Solvay. 
  4. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue invitado a unirse a un grupo aliado que trabajaba en la bomba atómica, aunque finalmente no fue admitido.
  5. Colaboró directamente en dos investigaciones que llevaron a sendos Premios Nobel de Física. Sin embargo, él no recibió ninguno.
  6. Vivió 86 años.
  7. Un asteroide lleva su nombre.
¿Quién es el personaje misterioso? 

Los comentarios se moderarán como siempre hasta que se publique la solución, el próximo domingo 23/04 a las 23:59. Espero y deseo que esta vez sea más complicado y entretenido, que es de lo que se trata.

SOLUCIÓN: Como bien han respondido los grandes Samuel, Dani  y Moisés,  el personaje de este reto era el físico italiano Giuseppe Occhiliani. Poco más que comentar a lo dicho por ellos tres en los comentarios. Solo añadir que la elección del cuadro no fue casual, pues busqué uno de 1948, año en que Occhiliani acudió al Congreso Solvay. Hasta el final estuve a punto de añadirlo como pista, pero pensé que podía despistar más que servir de ayuda.

Muchas gracias a todos los que habéis participado y difundido el desafío. Espero que muy pronto haya más.

jueves, 6 de abril de 2017

El desafío científico 5 #ed5

Parece mentira, pero han pasado más de dos años desde que publiqué el último desafío en el blog. Lo cierto es que no quedé muy satisfecho con los dos últimos. Como la idea de estos desafíos consistía en empezar con una cita relacionada con el autor, al final resultaba muy difícil ocultarlo a Google.

Así que he decidido cambiar de estrategia. Aunque sea menos instructivo, al menos en mi opinión, este quinto desafío no tendrá ninguna cita. Solo imágenes. En concreto, tres. 

Y son las siguientes: 


Pista 1


Pista 2


Pista 3

¿Qué personaje se esconde detrás de estas tres imágenes?

Puede que a algunos le siga pareciendo fácil, mientras que otros crean que es muy difícil. En cualquier caso, espero que todos paséis un buen rato.

Como siempre, se moderarán los comentarios hasta publicar la solución el domingo 09/04/2017 a las 23:59.

¡Suerte! 

SOLUCIÓN: Como ya han adivinado la mayoría, el personaje es George Gamow, el insigne físico nuclear y cosmólogo de origen ruso. Aparece en la primera foto, de pie a la derecha del todo, rodeado por el personal que trabajaba en el Laboratorio de W. H. Bragg en 1931. La segunda es una caricatura realizada por Gamow en la que aparecen Edward Teller (tortuga) y Stanislaw Ulam (en plan Bugs Bunny) como celebración del diseño de la bomba de hidrógeno que ambos inventaron en 1951 (y seguramente parodiando que Teller llevaba varios años estudiando el tema y Ulam 'llegó y besó el santo', como se suele decir). Por último, la tercera imagen corresponde con la tumba del propio Gamow, una pista que para muchos fue decisiva, a pesar de que me encargué de borrar su nombre del mármol (puedes ver la imagen original aquí).


domingo, 12 de febrero de 2017

¿Cuál es el tamaño de las estrellas? [vídeo]


No me canso de ver estos vídeos que ayudan a hacerse una idea de las descomunales dimensiones de los objetos celestes de nuestro universo. En esta ocasión, el vídeo ha sido realizado por el Observatorio Europeo Austral (ESO, de sus siglas en inglés) y repasa en menos de dos minutos el tamaño de las estrellas, empezando por nuestro planeta como referencia y terminando por la estrella hipergigante roja VY Canis Majoris, cuyo diámetro aproximado mide la friolera de 2.000 millones de kilómetros. 

Como solía decir el gran Carl Sagan, la astronomía es una lección de humildad.